viernes, 29 de mayo de 2009

En defensa del gineceo



VIEJA: Aunque debía haber Dios, aunque fuera pequeñito, para que mandara rayos contra los hombres de simiente podrida que encharcan la alegría de los campos.

Federico García Lorca: Yerma. Acto I.


jueves, 28 de mayo de 2009

Lovers are believers



Every lover was, in his way, a philosopher: nature saw to that. A lover had to believe in the world, in the value of birth. Contraception didn't alter that. The act of desire remained an act of faith [...]

Graham Greene: The Confidential Agent.
London: Vintage Classics, 2006, p. 174



martes, 28 de abril de 2009

Odisea (VIII, 461-463)


Fue un extranjero
quien le descubrió
los límites de su reino,
la riqueza de su mesa,
el rumor de otros mundos,
el caballo de sus sueños.
Un náufrago despojado
le mostró lo que tenía
y lo que le faltaba.
También Ulises
salvó a Nausícaa.


lunes, 20 de abril de 2009

El arte y la felicidad o razón del silencio


Siempre he sentido que mi destino era, ante todo, un destino literario; es decir, que me sucederían muchas cosas malas y algunas cosas buenas. Pero siempre supe que todo eso, a la larga, se convertiría en palabras, sobre todo las cosas malas, ya que la felicidad no necesita ser transmutada: la felicidad es su propio fin*.

Jorge Luis Borges: «La ceguera», Siete noches.
Madrid: Alianza Editorial, 1999 (5ª reimpr., 2007), p. 151.


*Cierto: ya no puedo ser mi tema.


viernes, 19 de septiembre de 2008

lunes, 8 de septiembre de 2008

Plenitud de la disolución

... forse solo chi vuole s'infinita ...
(... quizá sólo quien quiere se torna infinito...)

La casa sul mare (Ossi di seppia),
Eugenio Montale

sábado, 30 de agosto de 2008

Desapego (del yo)

[...] Y, a modo de conclusión, sin duda inspirado por el vino de melocotón, Zhuang Zi improvisó estos versos:

A aquel que no está ya apegado a sí mismo,
las formas y los seres se le manifiestan.
En sus movimientos es como el agua,
inaprensible.
En el descanso es como un eco, un espejo.

«Vaciar su barca»
Cuentos de los sabios taoístas.
Ed. Pascal Fauliot.
Paidós, Barcelona, p. 220.