
La ineludible aventura que aguarda a Nora al otro lado de su casa de muñecas, todo lo que va aprendiendo para educarse y rescatarse a sí misma, con ayuda de la literatura, el cine, las artes y las revelaciones secretas de etimologías enterradas.
miércoles, 21 de octubre de 2009
viernes, 11 de septiembre de 2009
domingo, 12 de julio de 2009
jueves, 25 de junio de 2009
miércoles, 24 de junio de 2009
lunes, 22 de junio de 2009
domingo, 21 de junio de 2009
jueves, 18 de junio de 2009
miércoles, 17 de junio de 2009
lunes, 15 de junio de 2009
viernes, 12 de junio de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009
jueves, 4 de junio de 2009
miércoles, 3 de junio de 2009
lunes, 1 de junio de 2009
viernes, 29 de mayo de 2009
En defensa del gineceo
jueves, 28 de mayo de 2009
Lovers are believers
viernes, 22 de mayo de 2009
jueves, 21 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
sábado, 9 de mayo de 2009
jueves, 7 de mayo de 2009
domingo, 3 de mayo de 2009
martes, 28 de abril de 2009
Odisea (VIII, 461-463)
Fue un extranjero
quien le descubrió
los límites de su reino,
la riqueza de su mesa,
el rumor de otros mundos,
el caballo de sus sueños.
Un náufrago despojado
le mostró lo que tenía
y lo que le faltaba.
También Ulises
salvó a Nausícaa.
quien le descubrió
los límites de su reino,
la riqueza de su mesa,
el rumor de otros mundos,
el caballo de sus sueños.
Un náufrago despojado
le mostró lo que tenía
y lo que le faltaba.
También Ulises
salvó a Nausícaa.
lunes, 20 de abril de 2009
El arte y la felicidad o razón del silencio

Siempre he sentido que mi destino era, ante todo, un destino literario; es decir, que me sucederían muchas cosas malas y algunas cosas buenas. Pero siempre supe que todo eso, a la larga, se convertiría en palabras, sobre todo las cosas malas, ya que la felicidad no necesita ser transmutada: la felicidad es su propio fin*.
Jorge Luis Borges: «La ceguera», Siete noches.
Madrid: Alianza Editorial, 1999 (5ª reimpr., 2007), p. 151.
Madrid: Alianza Editorial, 1999 (5ª reimpr., 2007), p. 151.
*Cierto: ya no puedo ser mi tema.
viernes, 19 de septiembre de 2008
lunes, 8 de septiembre de 2008
Plenitud de la disolución
(... quizá sólo quien quiere se torna infinito...)
La casa sul mare (Ossi di seppia),
Eugenio Montale
Eugenio Montale
sábado, 30 de agosto de 2008
Desapego (del yo)
[...] Y, a modo de conclusión, sin duda inspirado por el vino de melocotón, Zhuang Zi improvisó estos versos:A aquel que no está ya apegado a sí mismo,
las formas y los seres se le manifiestan.
En sus movimientos es como el agua,
inaprensible.
En el descanso es como un eco, un espejo.
«Vaciar su barca»
Cuentos de los sabios taoístas.
Ed. Pascal Fauliot.
Paidós, Barcelona, p. 220.
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